Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Cálculos

En medicina litiasis es la formación de cálculos en alguna vía excretora (urinaria, biliar, pancreática, salivales, lagrimales, etc.). Los cálculos se denominan más específicamente según el órgano donde se forman:

Aparato urinario: urolitiasis. El término incluye los cálculos formados o alojados en cualquier parte del aparato urinario, si bien dependiendo de su localización pueden adoptar distintos nombres como es el de nefrolitiasis cuando hablamos de cálculos en el riñón.
Vía biliar: colelitiasis cuando se ubica en la vesícula biliar, si se ubica en las vías biliares se trata de una coledocolitiasis.
Glándulas salivares: sialolitiasis
La litiasis vesicular es una de las patologías más antiguas que se conocen, incluso se han hallado momias egipcias que habían padecido esta enfermedad.

El material que compone estos cálculos puede tener una preeminencia de calcio y fosfatos, lo cual los hace extremadamente duros. Existen otros cálculos de consistencia más blanda, con abundancia de grasas en su formación, lo que los hace más blandos.

 
Urolitiasis
Un cálculo renal, nefrolitiasis, litiasis renal o piedra en el riñón es un trozo de material sólido que se forma dentro del riñón a partir de sustancias que están en la orina.

La piedra se puede quedar en el riñón o puede desprenderse e ir bajando a través del tracto urinario. La intensidad de la sintomatología (dolor) está generalmente relacionada con el tamaño del cálculo. En ocasiones se produce su expulsión casi sin sintomatología.

 

Los cálculos pueden quedarse trabados en uno de los uréteres, en la vejiga, o en la uretra, produciendo la sintomatología de dolor (cólico nefrítico), disuria (dificultad al orinar), o signos como hematuria (presencia de sangre en la orina).

Los frecuencia de nefrolitiasis por sexo es de un 13% para el hombre y 7% para la mujer.

Tipos de cálculos renales
Existen varios tipos principales de piedras en los riñones:

- El tipo de piedra más común contiene calcio. El calcio es un mineral que forma parte de nuestra dieta normal. El calcio que no se necesita para los huesos y los músculos pasa a los riñones. En la mayoría de las personas, los riñones eliminan ese calcio que sobra junto con el resto de la orina. Las personas que forman piedras de calcio retienen ese calcio en los riñones. El calcio que no se elimina se une a otros desperdicios para formar una piedra.
La nefrolitiasis por cálculos de sales de calcio representan entre el 75% al 85% de todos los tipos, es más frecuente en varones; y los tipos de sales son las de Oxalato de calcio y las de Fosfato de calcio, esta última puede ser en forma de Hidroxiapatita o en forma de Brushita. La edad de inicio de formación de estos cálculos está generalmente entre los 20 y 39 años de edad.

- Una piedra tipo estruvita también conocida como triple fosfato, puede formarse después de una infección del sistema urinario o por presencia de cuerpos extraños en este sistema. Estas piedras contienen el mineral magnesio y el producto de desperdicio, amoníaco además de fosfato.
Este tipo de piedras es producto de la infección del tracto urinario por bacterias productoras de ureasa como Proteus. producen un cálculo míxto: carbonato de calcio (CaCO3) y estruvita (MgNH4PO4) el cual forma un cristal en forma de "Tapa de féretro" (prismas rectangulares). Es frecuente en mujeres. Pueden producir una concreción en "Asta de Ciervo" al interior de los riñones.

- Una piedra de ácido úrico se puede formar cuando hay demasiado ácido en la orina (pH ácido), debido a un exceso de ácido úrico en sangre.
Representan entre el 5% y el 10% de los casos de nefrolitiasis, y es mas frecuente en varones. Las personas con cálculos de ácido úrico pueden tener o no gota, la frecuencia de gota en este grupo es de 50%.

- Las piedras de cistina son poco comunes. La cistina es una de las sustancias que forman los músculos, nervios y otras partes del cuerpo. La cistina se puede acumular en la orina hasta formar una piedra. La enfermedad que causa la formación de piedras de cistina es hereditaria.
Son muy poco comunes 1% de las nefrolitiasis, y es producto de un transporte defectuoso de aminoácidos dibásicos (cisteina → disulfuro de cisteía o cistina y la lisina ornitina, arginina) en el intestino y en los túbulos renales.

- Otros cálculos menos frecuentes que se pueden presentar son: de xantinas, iatrogénicos, de silicato (inducido por fármacos como efedrina, o indinavir) y los espurios o falsos.

Los cálculos renales pueden ser tan diminutos como un granito de arena o tan grandes como una perla. Incluso algunas piedras pueden tener el tamaño de una pelota de golf. La superficie de la piedra puede ser lisa o con picos. Por lo general son de color amarillo o marrón. Es posible que tomando algunas pastillas como L-carnitina o populares preparados vitamínicos con calcio o magnesio ayudamos a la aparición de las piedras. Algunos cálculos renales ocupan el espacio que se conforma por la pelvis renal dando a lugar a cálculos renales con forma de coral o Litiasis coraliforme.

Según la web saludhombre, los diferentes tipos de litiasis se pueden clasificar en 6 grupos según su composición:
1.- Oxalato cálcico: que a su vez puede ser monohidratado (CaC2O4.H2O) o dihidratado (CaC2O4.(2 + x)H2O). Estas litiasis también se conocen como whewellita y weddellita respectivamente.
2.- Fosfato cálcico: entre estas destacan la apatita [Ca5(PO4)3(OH)], la brushita (CaHPO4.2H2O), la whitlockita [ß-Ca3(PO4)2] y las de fosfato octocálcico [Ca8H2(PO4)6.6H2O].
3.- Infecciosas: estruvita o de fosfato amónico magnésico [Mg(NH4)(PO4).6H2O] y la newberryita o fosfato hidrógeno magnésico (MgHPO4.3H2O).
4.- Purinas: ácido úrico (C5H4N4O3), ácido úrico dihidrato (C5H4N4O3.2H2O), urato monohidrato monosódico (NaC5H3N4O3.H2O), urato ácido amónico (NH4C5H3N4O3), xantina (C5H4N4O), 2-8-dihidroxiadenina (C5H7N5O2).
5.- Cistina: (S2C6H12N2O4).
6.- Otras: silicatos y por fármacos.

Patogenia
La nefrolitiasis surge del rompimiento de un equilibrio que es delicado en el que se debe mantener la solubilidad y evitar la precipitación de las sales. Para que se forme un cálculo se necesita de:

a. Sobresaturación
La sobresaturación significa que una sustancia alcanza el límite superior de metaestabilidad y tiende así a la cristalización, este límite esta influenciado por muchos factores, como el pH, la concentración y la presencia de otros compuestos. Por ejemplo el Calcio el oxalato, el fosfato con el citrato; forman muchas sustancias solubles entre sí, por lo tanto si disminuyen las concentraciones de citrato en orina entonces existirá más sobresaturación, al igual que si disminuye la cantidad de agua en orina, facilitando asi la formación de cristales.
El pH también influye, porque al aumentar este, esto hace que aumente la cantidad total de fosfato ionizado este se unirá al Ca+2, haciendo que se precipiten cada vez mas Brushita y apatita. Por el contrario cuando el pH > 5.5 disminuyen la frecuencia de cristales de fosfato pero hace que se eleven los cristales de ácido úrico.

b. Cristalización
Comienza con la formación de núcleos de cristales, que pueden ser restos celulares hasta otros cristales (núcleos heterogéneos). Estos núcleos debes retenerse en la pélvis renal; esto es posible a través de las excresencias o proliferaciones sobre placas de apatita en papilas renales (Placas de Randall). Las Placas de Randall, surgen en la membrana basal de la porción fina del asa de Henle pasan a través del intersticio, hacia la membrana basal del endotelio papilar, cuando estas células endoteliales son lesionadas, esto deja expuesta estas placas, haciéndolas bases para la cristalización de oxalato de calcio.

Inhibidores de la formación de cristales
Pirofosfato inorgánico: mayor acción contra cristales de Fosfato de Calcio que contra los de Oxalato de Calcio.
Citrato: forma complejos solubles con el calcio.
Glucoproteínas: inhiben la cristalización de oxalato de calcio.

Síntomas
Si son muy pequeños o están en formación suelen ser asintomáticos, puede haber eliminación de cálculos generalmente cuando estos son de un diámetro menor de 0.5 cm, producir hematuria (orina con sangre) aisladas.
Los síntomas suelen surgir cuando hay oclusión o cierre de algún uréter, o de la unión ureteropélvica; provocando así sus síntomas clásicos: obstrucción al flujo de orina. Hemorragia Dolor que suele ser muy intenso, súbito, tipo cólico (cólico nefrítico), que comienza en la fosa renal (región lumbar unilateral) luego se irradia hacia la región inguinal y áreas genitales del mismo lado (escroto en el hombre), suele acompañarse de náusea y vómito. Si la obstrucción se produce en la porción parietal del uréter en la vejiga, puede producir Tenesmo, Polaquiuria y disuria. También puede presentarse como un dolor abdominal de inicio agudo de menos de 12 horas de evolución.
Crónicamente favorecen las infecciones urinarias. Pueden dar un dolor silente que se irradia según el lugar dónde quedó atrapado el cálculo dentro de la vía urinaria( riñón, uréter, vejiga).
Si se desplaza un cálculo el espasmo de los músculos y la inflamación por el daño del tejido por donde pasa que tratan de expulsarlo causan un dolor muy intenso tipo puntada llamado cólico nefrítico.
Si se expulsa parte del cálculo puede aparecer hematuria (sangre) y disuria. También al sentir dolor pueden presentarse náuseas y vómitos reiterados.

Causas de la formación de cálculos renales
1) Cálculos de calcio
- Hipercalciuria idiopática (50 -55%)
     Parece ser de origen hereditario.
     El diagnóstico se hace con: normocalciemia, hiercalciuria inexplicable.
     Tratamiento: dieta baja en sodio y proteinas mas un diurético tiazídico.
- Hipocitraturia (20 - 40%)
     La etiología es de origen dietético y parece ser tambien hereditaria.
     Diagnóstico: citrato urinario > 320 mg./día
     Tratamiento: Suplemento de álcalis.
- Hiperuricosuria (20%)
     Etiología: Dieta
     Diagnóstico: Ácido úrico en orina > 750 mg/día (mujeres) y > 800 mg./día (hombres)
     Tratamiento: Alopurinol o dieta.
- Hiperoxaluria alimentaria (10 - 30%)
     Etiología: Alimentación rica en oxalato y baja en calcio
     Diagnóstico: oxalato urinario > 50 mg/día
     Tratamiento: Dieta baja en oxalato
- Enfermedad idiopática por cálculos (20%)
     Etiología: desconocida
     Diagnóstico: por exclusión
     Tratamiento: fosfato oral, líquidos.
- Hiperparatiroidismo primario (3-5%)
     Etiología: neoplasia
     Diagnóstico: Hipercalciemia inexplicable
     Tratamiento: Intervención quirúrgica
- Hiperoxaluria intestinal (1-2%)
     Etiología: por cirugía intestinal
     Diagnóstico: oxalato urinario > 75 mg./día
     Tratamiento: Colestiramina o sobrecarga oral de calcio
- Hiperoxaluria primaria (rara)
     Etiología: hereditaria.
     Diagnóstico: oxalato urinario y ↑ Acido glicólico o L-glicérico.
     Tratamiento: Líquidos y piridoxina
- Acidosis tubular renal distal (rara)
     Etiología: hereditaria
     Diagnóstico: acidosis hiperclorémica (pH urinario > 5.5)
     Tratamiento: reposición de alcális.

2) Cálculos de ácido úrico
- Gota (50%)
     Etiología: hereditaria
     Diagnóstico: Clínico de Gota.
     Tratamiento: Alcalis y Alopurinol.
- Síndrome de Lesch-Nyhan (rara)
     Etiología: hereditaria (solo varones)
     Diagnóstico: disminución de la concentración de fosforribosiltransferasa de hipoxantina y guanina
     Tratamiento: Alopurinol
- Idiopáticos (50%)
     Etiología: parece ser hereditaria
     Diagnóstico: cálculos de A. úrico sin gota.
     Tratamiento: Alcalis y Alopurinol si A. úrico urinario por día es > 1000 mg.
- Neoplasias Malignas (rara)
     Etiología: Neoplasia
     Diagnóstico: Clínico
     Tratamiento: Alopurinol

3) Cálculos de Cistina
     Etiología: hereditaria
     Diagnóstico: identificación del tipo de cálculo y aumento en la eliminación de cistina
     Tratamiento: líquidos abundantes, alcalis, D-penicilamina en caso necesario.

4) Cálculos de Estruvita
     Etiología: Infección
     Diagnóstico: observación del tipo de cálculo
     Tratamiento: Antioticoterapia adecuada, cirugía (justificada).

Aquí va un pequeño resumen de alguna causas que pueden causar litiasis, extraídas de Urovirtual.

1.- Litiasis de Calcio.
Constituye el tipo más frecuente de litiasis urinaria ya que representa el 70% de todas ellas. Suelen ser piedras de oxalato cálcico puro o combinadas con fosfato cálcico o con ácido úrico. Suelen ser unas piedras relativamente pequeñas y de un color amarillo-marronoso. Estas litiasis son radiopacas, es decir que son visibles mediante una radiografía simple. Los factores que contribuyen a su formación son:

1.1.- Hipercalciuria: se trata de un exceso de calcio en la orina, lo cual contribuye a la formación de piedras. Ante un exceso de calcio en la orina lo primero que ha de averiguarse es si está asociado o no a un exceso de calcio en la sangre (hipercalcemia). Cuando el nivel de calcio en sangre es normal, nos encontramos ante una Hipercalciuria idiopática. Este es el tipo más frecuente de hipercalciuria. La hipercalciuria se asocia menos frecuentemente a un exceso de calcio en la sangre (Hipercalciuria asociada a hipercalcemia). En este caso, ha de completarse el diagnóstico ya que una hipercalcemia siempre es debida a otra enfermedad coexistente.
Las enfermedades más frecuentes que provocan hipercalcemia son las siguientes:
-Hiperparatiroidismo: se trata de un exceso de actividad de las glándulas paratiroideas. Éstas son unas glándulas situadas en la parte anterior del cuello que segregan la hormona paratiroidea cuya función es aumentar el calcio en la sangre a partir del calcio absorbido durante la alimentación o bien sacándolo de los depósitos de los huesos. Lógicamente si hay un exceso de producción de dicha hormona nos encontraremos con una gran cantidad de calcio en sangre y también en la orina. Por ello, es una enfermedad que se está obligado a descartar siempre que exista a la vez una hipercalciuria y una hipercalcemia. Lo primero que hay que realizar es una determinación de niveles en sangre de hormona paratiroidea. Si estos están elevados, habrá de solicitarse una gammagrafía paratiroidea, ya que en caso de que exista un hiperparatiroidismo esta prueba nos mostrará un exceso de actividad de la glándula paratiroides. Una vez realizado el diagnóstico de hiperparatiroidismo, el tratamiento es quirúrgico y consiste en la extirpación de las zonas de las glándulas paratiroides que producen la secreción excesiva de hormona. Muchos de los pacientes afectos de hiperparatiroidismo son diagnosticados en el contexto del estudio de una litiasis renal.
-Existen además otras enfermedades menos frecuentes que se asocian a una hipercalcemia y que son: la sarcoidosis, la tirotoxicosis, enfermedades granulomatosas, algunos tumores y ciertas situaciones como una inmovilización excesiva del paciente.

1.2.- Hiperoxaluria: se define así el exceso de oxalato en la orina. Suele ser la causa de un 5% de litiasis de calcio. El oxalato es un producto de desecho del metabolismo que se secreta por la orina. Existen 3 causas fundamentales de hiperoxaluria y que son:
-Dieta: normalmente se encuentran unos niveles bajos-moderados de oxalato en orina (40-60 mg. en 24 horas). Los alimentos que pueden provocar unos niveles más altos de oxalato son nueces, coca, el te, las judías blancas, lima, espinacas, col y otras verduras. El tratamiento consiste en una moderación en el consumo de dichos alimentos.
-Causa digestiva: Se produce en aquellas enfermedades que provocan problemas de absorción en el intestino delgado, que por diversos mecanismos acaban provocando un aumento de la absorción de oxalato a nivel del colon (la parte más importante del intestino grueso). Estas enfermedades pueden ser la enfermedad de Crohn, pancreatitis crónicas, obstrucciones de la vía biliar y antecedentes de cirugía del intestino delgado. En estos casos los niveles de oxalato en orina son moderados-altos (60-80 mg. en 24 horas).
-Hiperoxaluria primaria: se trata de un exceso de eliminación de oxalato en orina que no es debido a la coexistencia de ninguna otra enfermedad, sino que por la deficiencia de un enzima hay una masiva producción de oxalato durante los procesos metabólicos. En este caso los niveles son altos-muy altos (80-300 mg. en 24 horas).

1.3.- Hiperuricosuria: se entiende por la misma un exceso de ácido úrico en la orina. En este caso el ácido úrico actuaría como el núcleo central alrededor del cual se va depositando el calcio lo que conlleva la formación de piedras cálcicas. Los mecanismos que llevan a un exceso de ácido úrico en la orina serán explicados en el siguiente apartado de "Litiasis úrica".
Constituyen el 5-10% de litiasis cálcicas.

1.4.- Hipocitraturia: es una disminución de los niveles de citrato en orina. El citrato es una sustancia que dificulta la formación de litiasis cálcicas, por lo que si hay un déficit del mismo aumentará el riesgo de formación de piedras. Los niveles de citrato disminuyen en situaciones como la infección urinaria, el exceso de ejercicio, la acidosis metabólica, el déficit de potasio o por la acción de los andrógenos. Así los hombres tienen menos niveles de citrato que las mujeres.

1.5.- Acidosis tubular renal: es la causa de un 3-4% de las litiasis de calcio. Hay diferentes grados y se debe a un mal funcionamiento de una de las zonas del riñón llamada túbulo renal.

1.6.- Anormalidades anatómicas: en algunos casos, la causa de la formación de piedras cálcicas no es debida a alteraciones químicas de la orina sino a la existencia de anormalidades de los riñones o las vías urinarias que provocan una obstrucción que altera la circulación de la orina por lo que ésta se va acumulando y aumenta el riesgo de formación de litiasis.
Enfermedades de este tipo serían los riñones en herradura (fusión de los 2 riñones por su parte inferior), la existencia de divertículos calicilares (dilatación con escaso drenaje de los cálices renales, que son los primeros conductos por donde circula la orina ya formada a través del riñón) o cualquier enfermedad que provoque una obstrucción de las vías urinarias.

2.- Litiasis úricas.
Representan de un 5 a un 10% de todas las litiasis. Suelen tratarse de unos cálculos redondeados, de superficie lisa, de color amarillo-naranja y que son radiotransparentes, es decir que no se visualizan en las radiografías simples. Para detectarlos ha de realizarse una ecografía o bien una urografía (radiografías con inyección endovenosa de contraste). El ácido úrico es un producto del metabolismo de unas substancias denominadas purinas. Las causas más frecuentes de aparición de litiasis úricas son las siguientes:

2.1.- Dieta con alto contenido en purinas: son típicas de las dietas ricas en proteínas animales, sobre todo de hígado, riñones y otras vísceras o también por la toma de marisco, levadura y salsas. En muchos casos se tratan de personas amantes de la buena mesa y se asocia también a obesidad.

2.2.- Hiperuricemia: significa elevación de los niveles de ácido úrico en sangre, que aparte de una causa dietética como la que acabamos de comentar puede deberse a la existencia de otras enfermedades. La más importante es la gota que se caracteriza por dolores intensos articulares por depósito de los cristales de ácido úrico en las articulaciones. Un 20% de los pacientes gotosos presentan hiperuricosuria (es decir niveles altos de ácido úrico en la orina) por lo que forman piedras. También puede aparecer hiperuricemia en algunas enfermedades de la sangre como los síndromes mieloproliferativos o la anemia hemolítica. Otras enfermedades más raras son algunas metabólicas como el Síndrome de Lesch-Nyhan y el déficit de 6-glucosa-fosfatasa. Finalmente existen algunos medicamentos que pueden provocar un aumento del ácido úrico en orina: diuréticos tiazídicos, salicilatos y el probenecid.

2.3.- Escaso volumen urinario: todas aquellas situaciones en las que disminuya el volumen de orina favorecen la aparición de litiasis úricas. Esto lo encontraremos en personas que ingieran pocos líquidos o que presenten una gran pérdida de los mismos (por sudor, ejercicios, diarreas o enfermedades intestinales malabsortivas).

2.4.- pH urinario bajo: Cuando las orinas son ácidas hay una mayor probabilidad de aparición de litiasis de ácido úrico. Esto lo encontramos en casos de dietas de alto contenido de proteína animal y también en diarreas.

Una vez explicados los puntos 2.3 y 2.4 se comprenderá por qué en muchas ocasiones litiasis úricas incluso de tamaño considerable han podido ser disueltas únicamente con el aumento de la ingesta de líquidos y con la toma de alcalinizantes para contrarestar la acidez de la orina.

3.- Litiasis de Estruvita (Fosfato amónico magnésico).
Corresponden al 10-15% de las litiasis siendo su prevalencia mayor en las mujeres que en los varones. Adoptan un color apagado o marrón claro, son infecciosas y a veces son tan grandes que forman los cálculos coraliformes que son unas grandes piedras que se forman dentro de las cavidades renales. Si no son tratadas a tiempo pueden producir pielonefritis (infección del riñón) y un importante deterioro de la función renal. El problema es que muchas veces estas piedras no dan síntomas en sus fases iniciales y se acaban descubriendo cuando tienen un tamaño considerable, muchas veces en el contexto de un estudio por infecciones urinarias de repetición.
La causa principal de la formación de este tipo de piedras es la existencia de una orina alcalina (es decir lo opuesto a la acidez). Esto se debe a la acción de una sustancia llamada ureasa que poseen algunas bacterias como el Proteus, la Klebsiella, el Corynebacterium y la Pseudomona. Paradójicamente, aunque la E. Coli es la bacteria más frecuente en las infecciones urinarias no produce ureasa por lo que nunca es causante de una litiasis de estruvita.
Por todo lo expuesto, el tratamiento de este tipo de litiasis requiere entre otras cosas, tratar la infección y acidificar la orina.

4.- Litiasis de cistina.
Son debidas a una enfermedad hereditaria llamada cistinuria que provoca que una substancia llamada cistina no puede ser metabolizada por lo que acaba acumulándose en la orina. Este excesivo acúmulo es el que provoca la formación de piedras. La transmisión de esta enfermedad es de forma autosómica recesiva por lo que para padecerla de forma completa (homocigótica) como mínimo los dos padres han de ser portadores de la misma.


Evolución de la litiasis urinaria
Para hacer el diagnóstico se deberán tomar 2 muestras de orina en 24 horas cada una con sus respectivas muestras de sangre aparejada, una muestra se tomara en un día hábil (días de semana hábiles) y otra el fin de semana. En el análisis del suero sanguíneo interesan: calcio, ácido úrico, electrolitos, creatinina. En el análisis de orina interesan: pH, volumen, oxalato, citrato.
Deben observarse también la dieta, actividad y entorno del paciente.
Debe determinarse la composición del cálculo.



Tratamiento para eliminar las litiasis
A todo paciente con nefrolitiasis debe indicarse consumir cantidades copiosas de agua y evitar siempre la deshidratación.
Según manuales de medicina, serían estos tratamientos según el tamaño y ubicación del calculo. De todas maneras hay que decir que la medicina no es una ciencia exacta y son los facultativos los que deben decidir la técnica y tratamiento adecuado según cada caso, lo inferior sólo es una tabla orientativa

Litiasis renales menores a 2 cm.
Litotricia extracorpórea
Litotricia percutánea

Litiasis mayores a 2 cm.
Litotricia percutánea
Litotricia extracorpórea con o sin catéter doble "J"
Litotricia percutánea + litotricia extracorpórea

Litiasis coraliformes y pseudocoraliformes
Litotricia percutánea
Litotricia percutánea + litotricia extracorpórea
Litotricia extracorpórea + litotricia percutánea
Cirugía convencional

Litiasis de uréter superior
Litotricia extracorpórea in situ
Litotricia extracorpórea con catéter ureteral
Litotricia extracorpórea previo ascenso
Ureterolitotricia
Ureterolitotricia anterógrada

Litiasis de uréter medio
Litotricia extracorpórea in situ
Ureterolitotricia
Catéter doble "J" y litotricia extracorpórea
Ascenso y litotricia extracorpórea
Cirugía convencional

Litiasis de uréter inferior
Ureterolitotricia
Litotricia extracorpórea in situ
Catéter doble "J" y litotricia extracorpórea

Litiasis vesicales (¿corrección de la obstrucción?)
Litotricia pneumática
Litotricia electrohidráulica
Litotricia mecánica


Dieta para personas con litiasis
Buscando información en Internet, he encontrado un interesante artículo en la web mexicana de Salud y Medicina saludymedicina.
De todas maneras, quiero dejar claro que esto es genérico, que las dietas las ha de poner nuestro médico y no hacerlo unilateralmente. No obstante, aquí va el tema:
Oxalato de calcio
Cerca de la mitad de los cálculos en vías urinarias están formados por este elemento, que es un producto desechado habitualmente por los tejidos del organismo. Las causas de su concentración en sangre y orina pueden ser beber poca agua, ingerir muchos alimentos ricos en calcio o herencia familiar.
En estos casos, las recomendaciones dietéticas son:
• Beber de 2 a 2.5 litros de líquido al día.
• Dar preferencia al consumo de agua rica en bicarbonato y con bajo contenido en calcio (menos de 100 a 150 miligramos de esta sal por litro).
• Tomar jugo de frutas ricas en vitamina C (limón, guayaba o kiwi), pero diluido.
• También se recomiendan infusiones suaves (de baja concentración) elaboradas a base de manzanilla, menta o hierbabuena.
• Leche, café y té negro, verde o rojo se deben limitar a 2 tazas por día, pues incrementan la producción de ácido úrico y oxalato.
• Se deben evitar bebidas azucaradas o con contenido alcohólico.
• Aunque se debe moderar el consumo de calcio, no se debe eliminar por completo debido a que la supresión total de leche, yogurt, queso, salmón, nabo y almendras aumenta el riesgo de padecer osteoporosis y disminuye el aporte de otros nutrientes útiles para el organismo, como fósforo.
• En cuanto a las proteínas, se recomienda un máximo de 150 gramos de carne, pescado o huevo al día.
• Es preferible evitar espinacas, acelgas, betabel, zanahorias, higos secos, germen de trigo, gelatina, chocolate, vísceras, mariscos y sopas instantáneas, pues son fuentes de oxalato.
• También se debe disminuir el consumo de frutas como ciruelas moradas, fresas, cerezas, uvas oscuras, naranja, mandarina, manzana, peras y piña, por idénticos motivos
• Por último, limitar la cantidad de espárragos, pepino, lechuga, tomate verde, brócoli, ejotes, berenjena, poro, pimiento, perejil, frijol, maíz y chícharos.

Fosfato cálcico
Los cálculos formados por esta sustancia son menos frecuentes que los anteriores, aunque hasta mediados del siglo XX se creyó que eran los más comunes. Este compuesto es habitual en la orina, pero sus niveles se elevan por falta de actividad física, consumo inadecuado de agua y comer abundante cantidad de alimentos ricos en calcio.
Las indicaciones nutricionales son:
• Beber entre 2.5 y 3 litros de líquido al día.
• Dar preferencia a agua con bajo contenido de calcio (menos de 150 miligramos por litro) y bicarbonato (menos de 500 miligramos por litro).
• Tomar jugos de uva y manzana, diluidos.
• Limitar el consumo de café, leche y té rojo, negro o verde a 2 tazas al día, como máximo.
• Evitar jugos de cítricos (limón, naranja, mandarina, toronja), refrescos y bebidas alcohólicas.
• Seguir dieta balanceada que no sea completamente vegetariana.
• Carne, pescado y huevos están permitidos, pero se aconseja no sobrepasar 150 gramos al día.
• Frutas y verduras son bienvenidas, a excepción de los cítricos.
• Se debe limitar el consumo de lácteos.
• Si los estudios revelan alto contenido de fósforo se evitarán queso, frutos secos, chocolate, hígado y legumbres (garbanzo, lenteja, frijol, alubia, ejote y chícharo).

Estruvita
Esta sustancia, también llamada fosfato amónico magnésico, genera cálculos que no suelen causar cólico nefrítico, pero se sospecha de ellos por la presencia de infecciones en vías urinarias muy frecuentes. Constituyen más o menos el 15% de todos los casos y son los cálculos más peligrosos de todos, al grado de que pueden impedir el funcionamiento del riñón.
Los consejos para estos casos son los siguientes:
• Beber entre 2.5 y 3 litros de líquidos al día.
• Tomar agua mineral con bajo contenido en bicarbonato (menos de 500 mililitros por litro).
• Incluir infusiones suaves y jugo de uva y moras ligeramente diluidos.
• El café y té negro se limitarán a 2 tazas por día.
• Evitar jugos cítricos y bebidas azucaradas y alcohólicas.
• Llevar dieta con bajo contenido de calorías. Las cantidades de aceite, grasas y azúcares deben ser reducidas.
• Procurar adecuado consumo de fibra para dar mayor movilidad intestinal y prevenir estreñimiento.
• La dieta debe combinar productos de origen animal y vegetal, aunque en caso de altos niveles de fósforo en sangre u orina se evitarán queso, frutos secos, chocolate, hígado y legumbres, a la vez que se limitará la ingesta de carne, pescado, huevos y sus derivados a 150 gramos al día.

Ácido úrico
Esta sustancia se genera por el consumo de carnes rojas, vísceras y alcohol, y es responsable del 10% de los casos. Si la orina sufre considerable aumento en los niveles de este compuesto puede dar lugar a la formación de cálculos que no son visibles en las radiografías, por lo que para observarlos se requiere la aplicación de sustancias de contraste o utilizar otros métodos, como ultrasonido.
Los consejos para evitar este tipo de cálculos son:
• Beber de 2.5 a 3 litros de líquidos al día.
• Tomar agua baja en minerales y rica en bicarbonato de sodio, pues ayuda a neutralizar la acidez.
• Los jugos de frutas son bien aceptados, aunque aquellos provenientes de cítricos deben diluirse.
• Las infusiones se aconsejan, pero debe ser suaves.
• Se evitarán bebidas gaseosas y alcohólicas, en especial la cerveza (incluyendo la que no tiene alcohol).
• Eliminar de la alimentación vísceras, carne, mariscos y pescados azules (atún, sardina, anchoa, salmón).
• Reducir el consumo de legumbres (frijol, alubia, garbanzo, lenteja, ejote y chícharo) a una vez por semana.
• Evitar espinacas, espárragos, coliflor, champiñones y rábanos.
• Dar preferencia a los lácteos elaborados con leche desnatada.
• No hay recomendaciones especiales respecto a huevo, fruta, cereales y verduras, salvo las ya indicadas.

Cistina
Representa de 1 al 2% del total de los cálculos, y aparecen en la infancia como consecuencia de un trastorno hereditario llamado cistinuria, en el que los riñones eliminan en exceso a este aminoácido (componente básico de las proteínas) durante el proceso de filtración. Con el tiempo, dichas sustancias se acumulan y forman cristales en las vías urinarias.
Entre las indicaciones más frecuentes destacan:
• Beber entre 3.5 y 4 litros de líquido al día.
• Tomar agua mineral rica en bicarbonato, pero con un máximo de 500 miligramos de sodio por litro.
• Consumir jugos de manzana y cítricos diluidos.
• Evitar refrescos y bebidas alcohólicas.
• Ingerir máximo 2 tazas al día de café o té negro, rojo o verde.
• Seguir una dieta con bajo contenido de proteínas (formadas por aminoácidos, como la cistina), es decir, con cantidades limitadas de carne, pescado, huevo, queso, frutos secos y legumbres.
• Basar la alimentación en el consumo de frutas (especialmente cítricos), verduras, ensaladas y cereales.
• Para satisfacer los requerimientos de hierro y yodo en niños, se deben incluir 1 a 2 raciones semanales de carne y una de pescado.
• La eliminación de cistina aumenta con el consumo de sodio, por lo que debe limitarse la sal. Se dará preferencia a los alimentos frescos y se evitarán aquellos que son enlatados, ahumados, en escabeche y precocinados.

Indicaciones del uso del catéter doble J en litiasis urinaria


  • Indicaciones terapéuticas:
    · Infección urinaria sobreañadida a la obstrucción.
    · Anuria obstructiva.
    · Obstrucción con enfermedad renal crónica.
    · Cólico nefrítico refractario.
    · Tratamiento quimiolítico.
    · Litiasis obstructiva en las embarazadas.
    · Iatrogenia en cirugía endoscópica.
  • Indicaciones profilácticas:
    · Profilaxis de la obstrucción ureteral después de la litotricia extracorpórea.
Ocasionalmente puede servir como derivación en casos de infección urinaria sobreañadida a la obstrucción, anuria obstructiva por litiasis bilateral o en pacientes monorrenales, cólico nefrítico refractario a analgésicos o para asegurar el flujo urinario durante el tratamiento quimiolítico.
El catéter ureteral doble J tiene una indicación especial en el tratamiento de la litiasis obstructiva en las mujeres embarazadas, para proteger el funcionamiento renal hasta que ocurra el parto, luego del cual se realizará el tratamiento definitivo y de esta forma se evita el daño fetal.
Puede estar indicado en la ureteroscopia cuando existe una gran impactación del cálculo asociada a importante uropatía suprayacente o cuando se producen complicaciones tales como dislaceración de la mucosa ureteral o perforación del conducto o falsa vía y se debe mantener por un período de 1 a 3 meses en dependencia de la gravedad de la lesión.
En la cirugía renal percutánea puede ser una alternativa a la nefrostomía para el drenaje temporal de la orina, lo que actualmente es muy utilizado bajo el apelativo tubuless (sin tubos) para obviar los inconvenientes de la derivación externa en casos bien seleccionados (nefroscopia diagnóstica, nefrolitotomía percutánea con extracción total de la masa litiásica, endopielotomía percutánea, entre otras).
Con carácter profiláctico se indica antes de la litotricia extracorpórea en pacientes con litiasis renal compleja (cálculos mayores de 2 cm, ciertos coraliformes, cálculo mayor de 1 cm en riñón único, etc.), para evitar la uropatía obstructiva por impactación de fragmentos litiásicos en el uréter (calle litiásica) durante la fase de eliminación. De esta forma, el tratamiento de un cálculo inicialmente complejo puede transformarse en relativamente sencillo.
En la cirugía lumbolaparoscópica o abierta de la litiasis renoureteral (nefrolitectomía, pielolitectomía, ureterolitectomía), la colocación de un catéter doble J es una medida adyuvante frecuentemente necesaria. Se debe recordar que un principio básico de la cirugía urológica es la tutorización y la derivación luego de la extracción de un cálculo o la reconstrucción del tracto urinario superior, lo cual se puede lograr en la actualidad con la colocación de catéter doble J o con nefrostomía.
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La información aquí contenida es genérica, cada caso es distinto y debe ser valorado por nuestros médicos.