Catéter Doble J

Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Catéter Doble J

El catéter ureteral doble J actual fue diseñado por Finney en 1978, a partir de la idea de McCullough y Hepperlen en la búsqueda de un catéter ureteral autofijable. Su desarrollo y utilización han venido de la mano de los grandes avances ocurridos en el tratamiento de la litiasis renoureteral y ha sido un elemento esencial, tanto en la prevención como en la resolución de las complicaciones obstructivas de la litotricia extracorpórea. Es igualmente una medida auxiliar indispensable para la práctica de la cirugía endourológica y también tiene indicaciones en la cirugía abierta.

En realidad el catéter doble J puede ser eficaz en múltiples situaciones clínicas:
  • Obstrucción intrínseca del uréter (cálculo, estenosis, tumor, coágulo).
  • Obstrucción extrínseca del uréter (fibrosis, adenopatías, tumores).
  • Cirugía (como tutor de la cicatrización ureteral o para el mantenimiento de la integridad del conducto).
  • Tratamiento de fístulas urinarias.


El catéter doble jota o pigtail doble jota es un tubo de diametro pequeño, de silicona por lo general, que recibe su nombre por la forma que tiene de enrollamiento de sus extremos. Este catéter flexible se coloca normalmente de forma endoscópica (mediante cistoscopia en la mayor parte de los casos, aunque puede colocarse vía nefrostomía o a través de otros procedimientos quirúrgicos), localizando uno de los extremos en el riñon y otro en la vejiga. Ambos enrollamientos permiten que el cateter no migre en direccion proximal o distal.
La funcion del cateter doble J, es asegurar el paso de orina del riñon hacia la vejiga cuando el uréter está obstruido, comunmente por una piedra, aunque puede ser por otras causas (malformaciones, tumores, otras enfermedades).
Una vez colocado el catéter, este no se aprecia en el exterior del cuerpo.
Su retirada también es normalmente endoscópica y por lo general menos complicada que su colocación.


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Para la colocación de los catéteres doble J o doble pig-tail los médicos intervencionistas utilizan un set formado por los siguientes elementos:
  1. Catéter doble Pigtail diámetro rizo vejiga: 2 o 4 cm distancia entre rizos desde 14 a 30 cm.
  2. Clamps.
  3. Empujador.
  4. Guía de alambre.


Métodos y técnicas de colocación del Doble J
Se puede insertar por vía retrógrada (transuretral) o anterógrada (percutánea transrrenal). La retrógrada es la más utilizada y en esta variante el doble J se coloca a través de un cistoscopio o un ureteroscopio, o sobre la guía colocada por la luz de un catéter interno-externo previamente insertado. Por vía anterógrada, la maniobra se realiza a través de un nefroscopio o de un ureteroscopio, por una nefrostomía percutánea. En la mayoría de los casos la inserción por cistoscopia o nefrostomía percutánea se puede realizar con una adecuada sedación y analgesia.


Método endoscópico simple
El catéter doble J perforado en un solo extremo es rectificado (su extremo cerrado), introduciendo la guía metálica en su interior con el extremo rígido de esta hacia adelante y fijando ambos con una pinza; el empujador se introduce sobre la guía hasta hacerlo contactar con el extremo inferior del doble J y se fija también sobre esta de manera que doble J, guía y empujador conformen una unidad. Se introduce entonces a través del cistoscopio como si fuera un catéter simple y se sube por el uréter.
Al visualizar el extremo inferior del catéter en el interior de la vejiga, se retira la guía y se mantiene el catéter fijo mediante el empujador, con lo cual se forman las jotas superior e inferior. Este método se utiliza en los casos en que no exista ningún obstáculo en la vía urinaria y no se disponga de un equipo de radiografía con arco en C.

Método endoscópico radiológico
El catéter doble J debe estar perforado en sus dos extremos. Es imprescindible primero subir una guía hasta el sistema colector renal, lo que se logra habitualmente mediante la introducción de un catéter ureteral simple perforado hasta la pelvis renal o hasta el obstáculo ureteral, colocando la guía a su través y comprobando radiológicamente su correcta ubicación (extremo anterior en cavidades renales). Se retira entonces el catéter ureteral y se introduce el doble J deslizándolo sobre la guía, auxiliados por el empujador. Una vez que su extremo anterior ha penetrado en el sistema colector renal, se retira la guía y se comprueba por radioscopia la formación de la jota superior y por endoscopia, la de la jota inferior.
Este método es muy seguro y puede ser utilizado en todos los casos, pero es especialmente útil cuando existen obstáculos en la vía urinaria, pues permite la realización de ciertas maniobras que posibilitan vencerlos.
Los codos, angulaciones o estrecheces ureterales se sobrepasan con flujo hidráulico a presión a través del catéter simple o inyectando contraste para visión directa del obstáculo e intentando sobrepasarlo con la guía metálica o con una hidrofílica de terminal recto o curvo, para después avanzar el catéter progresivamente hasta la pelvis renal. Una vez allí, ya no existen dificultades para el paso del catéter doble J. La técnica para la inserción anterógrada, después de realizado el trayecto renal percutáneo, sigue esencialmente los mismos pasos descritos anteriormente.

Método de reconversión de catéter ureteral simple a doble J
En algunos casos en los que fue instalado un catéter simple, este debe ser sustituido por un doble J, habitualmente por la necesidad de prolongar el tiempo de tutorización del conducto o de drenaje del tracto urinario superior y esta maniobra se denomina reconversión de catéter simple a doble J. Bajo control radioscópico se coloca una guía metálica hasta las cavidades renales a través del catéter simple que ya tenía el paciente. Se retira este catéter y se introduce el doble J sobre la guía con la ayuda del empujador, sin necesidad de control endoscópico.
Mediante radioscopia es posible monitorizar toda la maniobra: cuando el extremo anterior de la prótesis ha llegado a la pelvis renal, se retira parcialmente la guía hasta comprobar la formación de la J superior; luego se coloca el arco en C sobre la región vesical para controlar el descenso de la guía y cuando esta sólo rectifica los últimos 5 cm del catéter, se retira completamente, se mantiene fijo el catéter con el empujador y se verifica la formación de la J inferior.
Si se inserta después de una ureteroscopia, el método es similar, salvo que la guía metálica se introduce bajo control endoscópico ureteral. Después se retira el ureteroscopio y se pasa el catéter doble J sobre la guía, bajo control radioscópico.

Características fisicoquímicas de los catéteres Doble Jota
  • Consistencia: blanda, intermedia, dura.
  • Calibre: 5-8 Fr.
  • Forma: redondeada, cuadrangular. Extremos de enrollamientos simples o múltiples.
  • Longitud: 22-32 cm.
  • Composición: silicona, poliuretano, Silitek, C-flex, Uro-soft, hidrogeles.
Los catéteres de silicona son los más biocompatibles (no son irritantes y resisten la incrustación), pero su superficie rugosa dificulta su desplazamiento sobre guía durante la instalación y su capacidad para sobrepasar obstáculos ureterales. Por otro lado su escasa fuerza tensil exige que su pared sea gruesa y sus orificios laterales pequeños para evitar que se rompa, lo que empeora su comportamiento hidrodinámico.
El poliuretano y el Silitek son más rígidos y por tanto, más fáciles de colocar, pero su biocompatibilidad y biodurabilidad son muy bajas, por lo que deben ser utilizados por cortos períodos (no más de dos meses).
El C-flex y el percuflex tienen una consistencia intermedia entre la silicona y los otros dos materiales descritos, con la ventaja de tener una menor tendencia a la incrustación, por lo que se pueden utilizar por largos períodos (9 a 12 meses). El Uro-soft también es más blando que el poliuretano y tiene una excelente memoria de retención pero es quebradizo y tampoco se recomienda para permanencias superiores a los dos meses.
Actualmente existen otros materiales como los hidrogeles (Hydromer, HYPAN y PEVA), cuya superficie acuosa (hidrofílicos) contribuye a una mejor biocompatibilidad por reducir el grado de fricción y la adherencia celular, lo cual hace más fácil su instalación.


Complicaciones sufridas por los portadores de Catéter Doble Jota
Según un estudio publicado por el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete las posibles complicaciones que nos pueden pasar a los pacientes posteriores a la colocación de un catéter doble J son básicamente:
  • Infección urinaria (10-20%).
  • Obstrucción (5%). En caso de doble J, es necesaria su retirada y sustitución si precisa continuar llevándolo.
  • El catéter doble J, por su larga permanencia, puede facilitar la formación de cálculos (3,8%).
  • Puede no quedar en la situación exacta deseada (3,1%) y ser necesaria su recolocación. En el caso del catéter doble J, puede incluso precisar alguna intervención endoscópica o por cirugía abierta para su extracción.
  • Perforación del uréter (0,7%).
  • Rotura del catéter (0,5%).
  • Hematuria (pérdida de sangre con la orina), que en algunas ocasiones (5%) puede ser intensa o persistente y requerir transfusión de sangre.
  • Alteraciones hemodinámicas, incluso shock, por efecto del anestésico local y/o reacción vagal.
  • Molestias vesicales del tipo cistitis (7,7%).
  • En algunos casos (0,2%) se ha hecho espontáneamente un nudo sobre sí mismo y raramente ha sido necesaria una intervención para extraerlo.
  • En el 100% de los portadores de catéter ureteral doble J se produce un reflujo vesicoureteral, consistente en el ascenso de orina hacia el riñón durante la micción, pudiendo provocar alguna molestia en la región renal.
  • Fracaso de la técnica, siendo necesario un segundo intento diferido u otro tipo de intervención.
Estadística del Hospital de León dónde ponen sobre gente que lleva el catéter doble J
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Vídeos colocación catéter doble jota
Al paciente del vídeo se lo colocaron por una obstrucción debido a un cáncer ureteral, pero independientemente de la patología, el sistema de colocación es el mismo...




Vídeo muy resumido de colocación de doble J vía cistoscopia



En estos casos es posterior a una destrucción de cálculos en el uréter a través de una ureteroscopia...





Otro vídeo de colocación de catéter doble jota


Vídeo extracción catéter doble jota




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