Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

La dieta y su influencia en la formación de cálculos renales por el Dr. Álvaro Molina Ordás (nefrólogo)

jueves, 23 de octubre de 2014

Hoy tenemos un invitado de lujo en el blog, el Dr. Álvaro Molina Ordás (@alv_ords), especialista en nefrología que nos habla sobre...

La dieta y su influencia en la formación de cálculos renales

 La formación de  litiasis renal es una situación frecuente en muchas personas. De hecho, algunas estadísticas señalan que al menos el 10% de la población mundial tendrá a lo largo de su vida algún cálculo renal! con lo que no estamos hablando en absoluto de una situación rara.

En muchas ocasiones se tratará de un único episodio aislado que podrá producir o no clínica (cólico renal), pero en otros casos la formación de piedras será reiterativa y reincidente. Es en estos últimos supuestos cuando será obligado la realización de un estudio para examinar si hay alguna situación que esté favoreciendo su producción, es lo que se denomina estudio metabólico de litiasis y de lo que hablaremos a continuación.

 Tipos de litiasis

 Antes de comentar en que consiste un estudio metabólico de litiasis, señalaremos los tipos de cálculos que podemos encontrarnos según su composición química. Así, pueden ser de:

-    oxalato cálcico, que son los más frecuentes
-    fosfato cálcico
-    estruvita
-    ácido úrico
-    cristina
-    mixtos

Muchas veces, si se recupera la piedra que ha provocado un cólico renal, se puede analizar su composición química, lo cual puede orientarnos hacia donde puede existir una alteración metabólica que favorezca su formación.

 El estudio metabólico de litiasis

 Una vez comentados los tipos de cálculos, hablaremos de las pruebas que se realizan en el estudio metabólico para descubrir posibles causas que justifiquen su formación. Así, se efectúan:

-    medición de la eliminación de calcio en orina durante 24 horas, valor que si está elevado puede justificar la presencia de litiasis. Esta situación es lo que se denomina hipercalciuria, y en ocasiones puede traducir la existencia de un trastorno a otro nivel, como por ejemplo en las glándulas paratiroides, por lo que un valor elevado nos obligará frecuentemente a realizar más pruebas

-    cálculo de la eliminación en orina de 24 horas de ácido úrico, donde un valor elevado igualmente favorecerá la formación de cálculos de esta sustancia, denominándose esta situación, hiperuricosuria

-    medición de la eliminación en la orina de 24 horas de oxalato. Al igual que en los casos anteriores un valor muy elevado será un factor de riesgo para la formación de cálculos de oxalato cálcico, siendo esta situación hiperoxaluria

-    por último, unos niveles bajos de citrato en la orina de 24 horas favorecen la formación de cálculos, ya que esta sustancia es un inhibidor de la formación de litiasis, siendo este caso hipocitraturia

El papel de la dieta

 Ya hemos visto las diferentes alteraciones que se pueden obtener en un estudio metabólico. Ahora  la pregunta sería: ¿se puede hacer algo para modificar esta situación mediante cambio en los hábitos dietéticos y así poder prevenir en un futuro la formación de litiasis? Lo veremos a continuación:

-    en el caso de hiperuricosuria se recomienda la realización de una dieta pobre en purinas. Para ello será fundamental evitar el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente si son de alta graduación, carnes rojas, productos de caza, vísceras animales  y mariscos

-    si el estudio muestra la presencia de hiperoxaluria, habrá que reducir en este caso el consumo de algunos vegetales ricos en esta sustancia, entre los que se encuentran: espinacas, remolachas, rábanos, perejil, ruibarbo, y moderar el consumo de té, chocolate, nueces y café. En el caso de las verduras puede ser útil su cocción a la hora de la elaboración, ya que gran cantidad de oxalato es transferida al agua donde se cocina.

-    si detectamos la presencia de hipercalciuria, en general no se recomienda restringir la toma de calcio, ya que en estos casos no se ha visto ningún beneficio a la hora de prevenir la formación de litiasis renales y, por contra se pueden producir problemas de osteoporosis y osteopenia por insuficiente calcificación de los huesos

-    en el caso de una hipocitraturia y litiasis de repetición, puede ser útil la ingesta de citrato potasio siempre prescrito por un médico y con una pauta clara de dosificación

-    otra sustancia que se ha visto que favorece la formación de cálculos de oxalato es la vitamina C tomada en dosis elevadas, por lo que en estos casos se recomendará moderar el consumo de esta vitamina

-    por último, una ingesta excesiva de sodio (sal) y baja de potasio se ha visto que produce un riesgo elevado de formación de litiasis renal, de ahí que se recomiende en general en estos casos tomar poca sal y, por el contrario, aumentar el consumo de frutas y verduras ricas en potasio, como por ejemplo: plátanos, kiwis, uvas, melón, melocotones.. .

En todos los casos y como medida general más efectiva, es muy recomendable beber abundante líquido todos los días, y especialmente en aquellas situaciones de fuerte sudoración, como calor extremo y humedad, para ayudar a arrastrar las pequeñas litiasis que puedan formarse y evitar la formación de grandes cálculos que inevitablemente producirán cólicos renales al moverse.    

Muchas gracias al Dr. Molina por haberse pasado por aquí.

El TAC o la TAC ¿Cómo se debe decir?

sábado, 20 de septiembre de 2014


Uno de los principales problemas de la terminología médica, es que la Real Academia Española de la Lengua (RAE) es un poco "lenta" en incorporar las palabras y en muchas ocasiones se crea un "vacío lingüístico" a la hora de utilizar correctamente una palabra, con lo que cada uno utilizamos la palabra o mejor dicho, el palabro, de la manera que queremos, con lo que podemos decir que todos tenemos razón, aunque lo correcto sería decir que nadie tiene razón, ya que si la RAE no lo admite, teóricamente la palabra no existe. Entonces... ¿cómo nombramos ese objeto, técnica o lo que sea?.

Recuerdo que hace algo de tiempo hablé de un caso muy común que es el de las palabras urgenciolo o emergenciólogo, que ninguna de las dos existe por ahora.
Hoy a raíz de un comentario en twitter del Dr. J Rivas sobre la cardioplegia o cardioplejia, me ha venido otra vez la idea de vacío lingüístico que he comentado antes. Basta con pasearse por Google para ver que la palabra aparece en diferentes estudios, tanto de una manera como de otra, mientras que ni con ge, ni con jota es admitida por la RAE. De hecho el Dr. me ha comentado que en algún lugar la ha visto a la vez de las dos maneras...
 
 
Otro tema también es si lleva tilde en la i o no lo lleva, porque también lo he visto de las dos maneras... Esto nos lleva a cuatro posibilidades para la misma palabra: cardioplegia, cardioplegía, cardioplejia y cardioplejía. En fin... un lío que la RAE no nos resuelve.

Otro caso totalmente distinto es el del T.A.C. y es por el que escribo este post. El otro día... Alba, gran médica, mejor amiga y además de las dos cosas, muy perfeccionista... (nos parecemos en lo último ;)) me comentó que lo correcto era decir la TAC, ya que TAC era una abreviatura de tomografía axial computarizada y como la palabra tomografía es femenina...

 
... nos dice la norma, que cuando la abreviatura es cuestión sustituye a una palabra femenina, debe ser usada en femenino, con lo que, a priori, la TAC es correcto. Pero no es así, la TAC no se puede decir... ¿ por qué? porque de un tiempo hacia aquí, la RAE ha incluido la palabra TAC como sustantivo en nuestro lenguaje, independientemente que provenga de una abreviación y le ha asignado el género masculino como se ve en la segunda acepción de nuestro querido diccionario...
 
... por lo tanto la manera correcta es el TAC o la tomografía.

Otro tema es lo que ponga en el Diccionario de Términos Médicos* de la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), que no está oficializado. Como curiosidad, diré que ahí lo considera femenino (para acabarlo de liar más si cabe)...

 
Saldada esta duda existencial... simplemente decirles a nuestros académicos que avancen en el lenguaje tanto como se avanza en la ciencia y no sólo se preocupen de admitir fistro, choni, jipi y demás.

*Gracias a Jorgelina Taveira por el aporte

La belleza de los riñones

jueves, 18 de septiembre de 2014


La cistitis vista al microscopio

domingo, 7 de septiembre de 2014



Visión de la cistitis al microscopio SEM (electrónico de barrido) y coloreada. Las bacterias E. Coli (en amarillo) se ven en un paisaje de las células que recubren la vejiga (en azul) en las que están causando estragos. Causan hinchazón dolorosa y secreción de moco (hebras en naranja). A veces irritan la vejiga tanto que sangra y la orina es rojiza por los glóbulos rojos de la sangre (en rojo a la izquierda).
 
Imagen cortesía de SciencePhotoLibrary.

La lactancia materna y el tabaco: los árboles no nos dejan ver el bosque

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ayer por la noche me fui a la cama pensando, después de dedicarme muchos años a la docencia, que no lograba explicarme con ciertas personas... No sabía si era porque yo contaba mal las cosas, porque con 140 caracteres de Twitter no me podía explayar, porque el receptor no lo entendía o porque su obcecación no se lo dejaba entender.
He usado la palabra obcecación cuando realmente la que se me ha pasado por la cabeza es fanatismo, pero no quiero crearme ninguna animadversión.
Todo empezó con la publicación en mi cuenta de twitter de una imagen perteneciente a una campaña publicitaria antitabaco. Concretamente la imagen es esta:
 

Como se puede leer, la imagen va acompañada de un eslogan que reza en inglés "women who smoke feed more than just milk to their children" que viene a traducirse más o menos por "las mujeres que fuman alimentan con algo más que leche a sus niños".
Me parece a mí, y os pido que me corrijáis si me equivoco, que es una campaña claramente en contra del tabaco. Aludiendo a que no sólo es perjudicial para la madre, sino que puede serlo para el bebé. Se sobreentiende que es una manera de motivar a las madres fumadoras a dejar de fumar.
No voy a extenderme poniendo artículos médicos dónde queda ampliamente descrito que el tabaco es perjudicial, y que en el caso del embarazo, es perjudicial para madre y feto. Sencillamente con ir a buscadores médicos salen cientos, incluso en el buscador generalista de Google, es sencillísimo encontrarlos.
El tema es que al publicar el tuit con esa imagen, me respondieron varias defensoras de la lactancia materna (incluso lo retuiteó un pediatra) mezclando, a mi entender, "churras con merinas". Para poder comentarlo, primero os pongo el tuit que yo escribí...
 
 
Decidme, por favor, ¿ dónde ataco yo a la lactancia materna en ese tuit?. Creo que simplemente el hashtag final del tuit de #fumarmata deja bien claro en que línea estaba posteado.
No obstante, no tengo problema en decir que soy defensor de la lactancia materna y apoyo encarecidamente la "lucha" antitabaco... pero no tiene nada que ver una cosa con la otra... y en este caso, no tenían porque mezclarse (como dejé claro en el siguiente tuit).
 
Para mí, el mensaje debería ser: fumar es perjudicial, fumar embarazada peor y se debe evitar. Creo que el mensaje "la lecha materna es mejor que la de farmacia y si la madre va a fumar mejor que fume dando leche materna" no es adecuado y más aún si sale de un profesional sanitario, y perdonadme salirme de mis temas, pero el mensaje debe ser, a mi entender, siempre contrario al tabaco. Se debe procurar que la gente no fume y aconsejar a las embarazadas con más ímpetu aún que no lo hagan. Y es independiente de lactancia materna o leche de farmacia. NO al tabaco.
Además, no se puede menospreciar la inteligencia de quien ve un anuncio o un mensaje, sea madre o no lo sea. Decidme que parte de la foto dice que se deje de dar pecho... Es obvio que la interpretación es libre, pero ... un poquito de por favor...
 
 
Después, alguno de los interlocutores borró varios de los tuits que puso. Creo que se dio cuenta que "no se debe mezclar la velocidad con el tocino".
Hace unos meses entré en un "debate" en tuiter apoyando la lactancia materna, "en contra" de algunos tuiteros que expresaban su opinión. Uno de ellos comento que "había auténticas talibanes de la lactancia". No lo entendí como una descalificación, más bien como un sinónimo de "radicalización extrema" y eso que yo estaba en el "bando contrario"... ¿ Las habrá de verdad?... Espero que no...
Creo sinceramente, que muchas veces, como se suele decir, "los árboles no nos dejan ver el bosque" y el motivo es que nos obcecamos en defender algo, sin ver que lo que el otro dice no es contrario a lo que decimos, simplemente es una cosa paralela. No hablamos de si está medio lleno o medio vacío, hablamos de que es "pipí"...
 
 
No quiero daros más la lata. Para finalizar, dos frases separadas por un punto y aparte:
 
ALIMENTA A TU BEBÉ CON LECHE MATERNA.
NO FUMES.

Historia de cómo vive un paciente una operación de Uretroplastia

lunes, 25 de agosto de 2014

Hoy os voy a postear la historia que me ha remitido un visitante del blog que ha sido sometido a una intervención de urotroplastia (no confundir con ureteroplastia). La primera es para solucionar la estenosis de uretra, la segunda la estenosis de uréter... 

Esta es la historia de una Uretroplastia, contada desde el punto de vista de un paciente cualquiera, en la que intentaré reflejar cuales fueron mis sensaciones y mis reacciones ante esta operación en concreto.

 Primero os pondré en antecedentes, para llegar al punto de tenerme que realizar esta operación, tuve que pasar por varias operaciones anteriores, en concreto por dos uretrotomias, que consiste, en hacer un pequeño corte en la zona de la estenosis (o estrechamiento) y colocar una sonda a modo de molde para que la uretra cicatrice con esa forma, el problema fue, que en los dos casos, la estenosis se volvió a reproducir.
Acudí a urólogos privados y me aconsejaron, como la mejor solución a mi problema, la uretroplastia.

Me tuve que trasladar de hospital, en el que me estaban tratando no hacían ese tipo de operaciones, por lo tanto cambié de médico y me tuvieron que volver a hacer todas las pruebas pertinentes. En este caso me hicieron una CUMS (radiografías con contraste de la uretra) y flujometría (que básicamente es mear en un bote que está sobre una báscula y la báscula conectada a un ordenador, que te dice cual es tu flujo y diversas mediciones).

Después de varios meses de espera, por fin me llamaron para la operación, tuve que ingresar el día anterior a la operación por la tarde. Esa noche la pasé con bastantes nervios, cosa a la que no ayudaron los enemas, para dejarte bien limpito por dentro.

El día de la operación, tuve que madrugar bastante, para darme la ducha pertinente y estar preparado, pues a las 7:30 me tenían que bajar a quirófano. Serian sobre las 9 cuando realmente entraba en el quirófano. Me ponían sobre la camilla del quirófano y en pocos segundos dejaba de estar consciente.

La operación consistió (básicamente), en sacarme un trozo de carne de la boca, de lo que sería el cachete por dentro, abrir por la zona del perineo (la zona que queda entre el ano y los testículos) y reconstruir la uretra dañada con la carne de la boca. 
Cuando recuperé la conciencia, eran las 12 de mediodía, lo puedo asegurar ya que tenia un reloj justo en frente, en la sala de despertar. En esos momentos no sentía nada, ni dolor, ni malestar, aunque sabía perfectamente donde estaba y lo que había pasado.
Al poco tiempo ya estaba en la habitación, con dos preciosas sondas, unas cuantas grapas y unos cuantos puntos en la boca. Las sondas, una salía por el abdomen y la otra por el pene.
Lo que más me molestó los primeros días fue la herida de la boca, estuve un par de días sin comer, todo me molestaba, fuera caliente o frio. También me dejaron dos días en cama, sin poderme levantar y meneándome lo menos posible, al final el culo lo tenia como una tabla.
La herida de la boca fue lo que mas me molesto durante el primer mes después de la operación y aun hoy día al pasar la lengua, noto como me falta la carne que me sacaron. El tema de las grapas y la raja en el perineo fue lo que menos problemas me dio, unas cuantas curas y a los 8 días me quitaron la mitad de las grapas y unos días después las que faltaban y nunca más se supo. No voy a decir que no tuve dolores, porque mentiría, pero fue de largo lo que menos quebraderos de cabeza me dio. Obviamente estuve tomando analgésicos y antibióticos unos cuantos días, pero de eso es lo que menos te acuerdas con el paso del tiempo.
A los 15 días después de la operación me sacaron la sonda del pene, manteniendo la suprapúbica (la del abdomen).Y al día siguiente fui al hospital a hacer una CUMS, que consiste, en introducirte en la vejiga, por la sonda suprapúbica, una cantidad de contraste y expulsarlo como si orinaras (vamos por el pene) mientras te hacen una serie de radiografías, para ver si hay alguna fuga del contraste en la zona del injerto, mas concretamente en las zonas donde el injerto empalma con el tejido original de la uretra. En esta primera prueba, lo normal es que se tenga alguna pequeña fuga, que es lo que me pasó a mi. Si no hay fuga, te sacan la sonda suprapúbica y te mandan para casa, pero si tienes alguna fuga, tienes que volver la semana siguiente y repetir la prueba (y no te sacan la sonda). Mientras tanto tienes que ir orinando por la sonda y no por el pene. A mi en esta ocasión me hicieron ir siempre con bolsa para la orina, tanto de día como de noche , me era más cómodo llevar la bolsa conectada a la sonda suprapúbica que a la del pene.
A la semana siguiente, en la CUMS se vio que la fuga había disminuido, pero que todavía existía una pequeñita fuga, por lo que me instaron que volviera a la semana siguiente. Una semana después, cuando volví para hacerme la prueba, notaba que algo no iba bien, tenia una sensación extraña. La prueba reveló lo que yo temía, que algo fallaba. Cuando me introdujeron el contraste, no podía orinarlo, era como su tuviera un tapón. La verdad que en ese momento me puse muy nervioso, pues no sabia que pasaría. Subí a consulta del urólogo,  ¿Qué pasó? pues que me tuvo que volver a sondar por la uretra y estuve una semana de nuevo con las dos sondas. Al final la cosa quedó en un susto, me sacaron la sonda, me volvieron a hacer la prueba y todo estaba correcto. Llevé un par de días más la sonda suprapúbica cerrada y al final me la sacaron en el consultorio, la verdad que no noté nada cuando me la sacaron, menos que con la de uretra.
Los primeros días sin sondas vas con un pelín de miedo, pensando ¿y si no puedo?, pero conforme pasan los días y ves que todo funciona correctamente se te pasan los miedos. No se pasan definitivamente, todavía a día de hoy cuando voy a orinar sigo pensando en la posibilidad, pero como una posibilidad cada vez más remota.
A los 3 meses de retirar todas las sondas volví al hospital, esta vez a hacer una flujometría, todo salió conforme se esperaba, en unos meses tengo que volver a hacerme otra, que saldrá igual de perfecta que la anterior, eso seguro.
Espero que mi historia pueda dar un poco de luz a los que están pasando por este tipo de situaciones y que vean que al final se puede solucionar.
Quiero agradecer a todo el personal sanitario, por la labor tan grande que hacen y por el trato humano y el cariño con los pacientes.
Diego
Gracias a ti Diego por contarnos tu historia y espero te recuperes del todo cuanto antes...