Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Entrevista para Philips sobre el papel del paciente en la sanidad

martes, 28 de abril de 2015

Recientemente contactaron conmigo desde Philips, concretamente desde su web de Comparte Innovación para realizarme una entrevista sobre este/mi blog y mi opinión sobre los avances en medicina y el papel del paciente respecto a ellos. El resultado aquí...

Revisión sobre diagnóstico y tratamiento de la urolitiasis (Dr. Luís Ayala Jiménez)

lunes, 6 de abril de 2015

Subo un interesante documento del Dr. Luís Ayala Jiménez sobre los cálculos renales y su diagnóstico y tratamiento en urgencias publicado en la web Urgencias FML. Hospital Quirón Málaga

Sexualidad con catéteres y estomas (por el Dr. García Cruz)

miércoles, 1 de abril de 2015

Un lujo para el blog contar de nuevo con el Dr. Eduard García Cruz, licenciado en medicina y especialista en urología en el Hospital Clínic de Barcelona, y responsable del Área de Men´s Health de Barnaclinic. En la otra ocasión, colaboró con un post sobre la App. que había desarrollado junto con otros compañeros. Ahora nos viene a hablar sobre un tema que ha tenido cientos de consultas en el blog, que es la sexualidad y los catéteres urinarios.
 
CATÉTERES, ESTOMAS Y SEXUALIDAD.
 
La sexualidad es una función humana que forma parte de la definición de la OMS de la salud. Para estar sanos tenemos que sentirnos sexualmente sanos. Muchos son los procedimientos que alteran o dificultan la sexualidad “normal” en cada uno de nosotros. Algunos de los procedimientos que más impactan en la sexualidad, tanto masculina como femenina, es la cirugía pélvica (con o sin estomas), y la colocación de catéteres internos o externos.
 
Catéteres doble J y sexualidad.
 
Uno de los catéteres ureterales más frecuentes es el catéter doble J o “pig Tail” (del inglés cola de cerdo, por su forma). Se trata de un tubo de plástico que se coloca para asegurar el correcto drenaje del riñón cuando existe obstrucción (tumores, estenosis, piedras) o cuando se realiza alguna cirugía sobre el uréter.
Uno de los problemas principales que producen los catéteres son los síntomas urinarios. Las quejas más habituales de las personas portadoras de catéteres doble J son la sensación de infección urinaria (aumento de la frecuencia miccional, sensación de micción incompleta, urgencia miccional, molestias perineales, etc…), aunque en muchas ocasiones no existe infección propiamente dicha.
Habitualmente tiene una duración de hasta 3 meses, aunque existen catéteres con una duración de 6 meses e incluso 1 año. En la mayoría de los casos de litiasis, se suelen retirar una vez resuelto el cuadro obstructivo (a las 3-4 semanas). Existen algunos fármacos, como los anticolinérgicos, que permiten paliar parcialmente dichas molestias.
Otro de los síntomas habituales, que no suele revestir gravedad, es la presencia de sangre en la orina.
A pesar de que no existen estudios específicos sobre sexualidad en personas que llevan catéter doble J, no existe ninguna contraindicación para el sexo en esa situación. Es muy probable que exista disminución de la erección mientras duran las alteraciones producidas por el catéter, y es asimismo probable que exista dolor con la eyaculación. Lo más probable es que esas alteraciones sean transitorias y cedan pocos días o semanas tras la retirada del catéter. Los fármacos para mejorar los síntomas alivian sobretodo la clínica urinaria, más que mejorar propiamente la afectación sexual.
 
Estomas y sexualidad.
 
La cirugía pélvica conlleva en ocasiones que la única opción para permitir la evacuación de heces u orina sea la creación de un estoma. La cirugía radical de recto o de vejiga obliga, en ocasiones, a esa situación.
Respecto al impacto del estoma en la sexualidad, existen tres grandes alteraciones que suelen ocurrir asociadas a estas cirugías:
En primer lugar, algunos de los problemas más habituales y graves que ocurren al instaurarse un estoma es el impacto en la propia imagen, y las consecuencias psicológicas que eso puede producir (stress, rechazo, depresión, etc…).
Derivado de la cirugía de recto o vejiga, más que del propio estoma, se suele producir lesión sobre los nervios que permiten la erección y es por ello que en hombres con estomas las alteraciones de erección son muy frecuentes, por encima del 90%. En algunas ocasiones es posible respetar los nervios que posibilitan la erección, pero esa técnica quirúrgica permite la normalización de la erección en aproximadamente un tercio de los hombres.
Las alteraciones de la función eréctil puede combatirse mediante fármacos vía oral para mejorar la erección (inhibidores de la fosfodiesterasa 5, como sildenafil, tadalafil, vardenafil o avanafil) u otras estrategias (como el uso de alprostadil directamente en el pene –inyectado o intrauretral-, o la colocación de prótesis de pene).
En tercer lugar, la lesión nerviosa o la extirpación de vejiga y/o próstata conllevan la alteración de la eyaculación (aneyaculación –no confundir con anorgasmia-). Esta es una alteración también muy frecuente y para la que no existe ningún tratamiento específico. La principal consecuencia derivada es, por un lado, psicológica, y por otro, infertilidad.
Dado el profundo impacto que conlleva la realización de este tipo de cirugía, sería deseable que existieran equipos multidisciplinares que informaran a los pacientes antes de la cirugía y realizaran su seguimiento de manera posterior. En la mayoría de ocasiones es posible mejorar mucho la función sexual, pero probablemente uno de los pilares básicos es el asesoramiento psicológico y la adaptación a los cambios inducidos por la existencia del estoma.
 
 



Cuando un médico es el paciente al que le colocan un catéter urológico... ¿qué piensa y siente?

lunes, 30 de marzo de 2015

A través de mi twitter se puso en contacto conmigo el Dr. José Luís Blasco Alonso (cirujano general jubilado), que es portador desde hace poco del catéter doble jota por problemas de cálculos renales. Ha querido que publicara un post en su nombre ante los "inconvenientes" que ha tenido. Es muy interesante porque el Dr. Blasco ha estado en ambos lados...
Copio literalmente y sin censuras
 
 Hola José,
 Te he encontrado en la red y me ha llamado la atención que te pusieras ese avatar y ese nombre. Es que yo llevo un catéter doble jota puesto y no es precisamente un plato de buen gusto. Por gusto no lo llevamos los pacientes o lo ponemos o lo mandamos poner los médicos.
Concretamente soy médico, cirujano general, recién jubilado, del IMSERSO como suelen decir, de lo que yo me reía tanto antes. Como ves , José, esto llega siempre a su debido momento y si te llega antes algo ha pasado.
Te contaré mi historia: un buen día acudes al hospital con un cólico renal llevado por un taxi. Me dio en la calle,... un autético placer esto de los cólicos nefríticos.
Hace 10-12 años me dio otro , al salir del quirófano. Debí sudar mucho y en quirófano no se bebe y uno se deshidrata muy fácilmente porque trabajamos a alta temperatura para que el paciente no se enfríe. Cuando está anestesiado se enfría muy rápidamente y sobrevienen complicaciones. Aquel día lo sufrí yo. Después de un mes el cálculo no salía y pasé por litotricia ¡Un autético suplicio! debería estar prohibido. Me explico:
     En aquel entonces no había otros métodos de deshacer los cálculos y se hacía mediante ondas de choque de alta frecuencia que las sientes como un martillazo (por el ruido) y como un pinchazo o como una puñopercusión, así hasta 6000 en cada sesión. Digo suplicio, porque muchos la sufren, así a pelo, sin analgesia. por eso debería estar prohibido. Qué menos que una vía para suministrar analgesia intravenosa. Como yo estaba avisado, fui en ambulancia  (sobre todo para la vuelta y con una bolsa con bolsitas-pitufo de suero con Buscapina y Toradol). No se me olvidará nunca el dolor. El ATS decía que esperara. Debería ser castigado a tomar 60000000 de impulsos-ondas para probarlo y atender como se debe. Puede que aún existan aparatos diseminados por la geografía española y deberían ser prohibidos
En esta ocasión he tenido la suerte, y digo bien, que me ha tratado una doctora formada en Galdakao (Bizcaya) y son expertos en endoscopia vesicoureteropelvicorenal o endonefroureteroscopia transuretral. Así las cosas y bajo anestesia general, como mandan los cánones, una vez visualizado el calculo del uréter le aplicaron rayo-laser con lo que lo pulverizan.  Bueno parcialmente, después se expulsa ayudado por el doble J ya que este hace que no se estenose el uréter y facilita el descenso, la salida de la orina, etc.
Durante unos día se emite orina con hematuria (sangre) tienes algun cólico que otro y poco a poco se va normalizando todo. Como mejoras , necesitas menos calmantes progresivamente y al cabo de unos días te dan de alta. Siempre frenando los impulsos. Puede que sean impulsivos y tal vez forzados por la Administración a dar alta cuanto antes. CREO QUE LO HACEN PARA TENER MÁS DEMANDAS Y TENER DESCONTENTOS A LOS PACIENTES, otra explicación no me cabe. En este sentido la Administración no se entera de la misa la media porque quien paga las consecuencias es ella, bueno el resto de los españolitos , los que contribuimos.
Bien, creo haber dado una visión panorámica  amplia. Otro día más...  Si existe el medio y la técnica habrá que recurrir a ella. No puede esperarse a la hidronefrosis, el ponefra, la anulación renal y después la diálisis eso sí que es no un doble J sino 5J como los jamones. Como se dice, he sido cocinero antes que fraile y no me da la gana sufrir. La vida ya es dura y la profesión también lo es Aunque esté en los dos lados hay que ser  justo. Cuando toca, toca y no me divierte ver sufrir a nadie. Hasta otra amigos
 
 

Espectaculares imágenes de la vascularización renal

sábado, 28 de marzo de 2015

Creo que a estas alturas, y más los visitantes de este blog por sufrir problemas renales, tenemos claro la importancia de estas "habichuelitas" de nuestro cuerpo, nuestros riñones.
 
Sabemos que entre otras cosas, nos ayudan a excretar los desechos regulando los fluidos corporales, regulando la presión arterial y la reabsorción de electrolitos y un largo etcétera más de funciones. Todas ellas basadas en la llamada filtración glomerular (ya comentada en este blog en otras ocasiones) que se produce a nivel vascular.
 
Conclusión, que los riñones son unos órganos con una vascularización impresionante... extremadamente grande, llamativa y bella... para muestra estas imágenes
 
 


 


Imágenes de thevisualMD, Human Bodies, Visuals Unlimited