··· Mi vida con un catéter doble J ··· 

Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

La cistitis vista al microscopio

domingo, 7 de septiembre de 2014



Visión de la cistitis al microscopio SEM (electrónico de barrido) y coloreada. Las bacterias E. Coli (en amarillo) se ven en un paisaje de las células que recubren la vejiga (en azul) en las que están causando estragos. Causan hinchazón dolorosa y secreción de moco (hebras en naranja). A veces irritan la vejiga tanto que sangra y la orina es rojiza por los glóbulos rojos de la sangre (en rojo a la izquierda).
 
Imagen cortesía de SciencePhotoLibrary.

La lactancia materna y el tabaco: los árboles no nos dejan ver el bosque

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ayer por la noche me fui a la cama pensando, después de dedicarme muchos años a la docencia, que no lograba explicarme con ciertas personas... No sabía si era porque yo contaba mal las cosas, porque con 140 caracteres de Twitter no me podía explayar, porque el receptor no lo entendía o porque su obcecación no se lo dejaba entender.
He usado la palabra obcecación cuando realmente la que se me ha pasado por la cabeza es fanatismo, pero no quiero crearme ninguna animadversión.
Todo empezó con la publicación en mi cuenta de twitter de una imagen perteneciente a una campaña publicitaria antitabaco. Concretamente la imagen es esta:
 

Como se puede leer, la imagen va acompañada de un eslogan que reza en inglés "women who smoke feed more than just milk to their children" que viene a traducirse más o menos por "las mujeres que fuman alimentan con algo más que leche a sus niños".
Me parece a mí, y os pido que me corrijáis si me equivoco, que es una campaña claramente en contra del tabaco. Aludiendo a que no sólo es perjudicial para la madre, sino que puede serlo para el bebé. Se sobreentiende que es una manera de motivar a las madres fumadoras a dejar de fumar.
No voy a extenderme poniendo artículos médicos dónde queda ampliamente descrito que el tabaco es perjudicial, y que en el caso del embarazo, es perjudicial para madre y feto. Sencillamente con ir a buscadores médicos salen cientos, incluso en el buscador generalista de Google, es sencillísimo encontrarlos.
El tema es que al publicar el tuit con esa imagen, me respondieron varias defensoras de la lactancia materna (incluso lo retuiteó un pediatra) mezclando, a mi entender, "churras con merinas". Para poder comentarlo, primero os pongo el tuit que yo escribí...
 
 
Decidme, por favor, ¿ dónde ataco yo a la lactancia materna en ese tuit?. Creo que simplemente el hashtag final del tuit de #fumarmata deja bien claro en que línea estaba posteado.
No obstante, no tengo problema en decir que soy defensor de la lactancia materna y apoyo encarecidamente la "lucha" antitabaco... pero no tiene nada que ver una cosa con la otra... y en este caso, no tenían porque mezclarse (como dejé claro en el siguiente tuit).
 
Para mí, el mensaje debería ser: fumar es perjudicial, fumar embarazada peor y se debe evitar. Creo que el mensaje "la lecha materna es mejor que la de farmacia y si la madre va a fumar mejor que fume dando leche materna" no es adecuado y más aún si sale de un profesional sanitario, y perdonadme salirme de mis temas, pero el mensaje debe ser, a mi entender, siempre contrario al tabaco. Se debe procurar que la gente no fume y aconsejar a las embarazadas con más ímpetu aún que no lo hagan. Y es independiente de lactancia materna o leche de farmacia. NO al tabaco.
Además, no se puede menospreciar la inteligencia de quien ve un anuncio o un mensaje, sea madre o no lo sea. Decidme que parte de la foto dice que se deje de dar pecho... Es obvio que la interpretación es libre, pero ... un poquito de por favor...
 
 
Después, alguno de los interlocutores borró varios de los tuits que puso. Creo que se dio cuenta que "no se debe mezclar la velocidad con el tocino".
Hace unos meses entré en un "debate" en tuiter apoyando la lactancia materna, "en contra" de algunos tuiteros que expresaban su opinión. Uno de ellos comento que "había auténticas talibanes de la lactancia". No lo entendí como una descalificación, más bien como un sinónimo de "radicalización extrema" y eso que yo estaba en el "bando contrario"... ¿ Las habrá de verdad?... Espero que no...
Creo sinceramente, que muchas veces, como se suele decir, "los árboles no nos dejan ver el bosque" y el motivo es que nos obcecamos en defender algo, sin ver que lo que el otro dice no es contrario a lo que decimos, simplemente es una cosa paralela. No hablamos de si está medio lleno o medio vacío, hablamos de que es "pipí"...
 
 
No quiero daros más la lata. Para finalizar, dos frases separadas por un punto y aparte:
 
ALIMENTA A TU BEBÉ CON LECHE MATERNA.
NO FUMES.

Historia de cómo vive un paciente una operación de Uretroplastia

lunes, 25 de agosto de 2014

Hoy os voy a postear la historia que me ha remitido un visitante del blog que ha sido sometido a una intervención de urotroplastia (no confundir con ureteroplastia). La primera es para solucionar la estenosis de uretra, la segunda la estenosis de uréter... 

Esta es la historia de una Uretroplastia, contada desde el punto de vista de un paciente cualquiera, en la que intentaré reflejar cuales fueron mis sensaciones y mis reacciones ante esta operación en concreto.

 Primero os pondré en antecedentes, para llegar al punto de tenerme que realizar esta operación, tuve que pasar por varias operaciones anteriores, en concreto por dos uretrotomias, que consiste, en hacer un pequeño corte en la zona de la estenosis (o estrechamiento) y colocar una sonda a modo de molde para que la uretra cicatrice con esa forma, el problema fue, que en los dos casos, la estenosis se volvió a reproducir.
Acudí a urólogos privados y me aconsejaron, como la mejor solución a mi problema, la uretroplastia.

Me tuve que trasladar de hospital, en el que me estaban tratando no hacían ese tipo de operaciones, por lo tanto cambié de médico y me tuvieron que volver a hacer todas las pruebas pertinentes. En este caso me hicieron una CUMS (radiografías con contraste de la uretra) y flujometría (que básicamente es mear en un bote que está sobre una báscula y la báscula conectada a un ordenador, que te dice cual es tu flujo y diversas mediciones).

Después de varios meses de espera, por fin me llamaron para la operación, tuve que ingresar el día anterior a la operación por la tarde. Esa noche la pasé con bastantes nervios, cosa a la que no ayudaron los enemas, para dejarte bien limpito por dentro.

El día de la operación, tuve que madrugar bastante, para darme la ducha pertinente y estar preparado, pues a las 7:30 me tenían que bajar a quirófano. Serian sobre las 9 cuando realmente entraba en el quirófano. Me ponían sobre la camilla del quirófano y en pocos segundos dejaba de estar consciente.

La operación consistió (básicamente), en sacarme un trozo de carne de la boca, de lo que sería el cachete por dentro, abrir por la zona del perineo (la zona que queda entre el ano y los testículos) y reconstruir la uretra dañada con la carne de la boca. 
Cuando recuperé la conciencia, eran las 12 de mediodía, lo puedo asegurar ya que tenia un reloj justo en frente, en la sala de despertar. En esos momentos no sentía nada, ni dolor, ni malestar, aunque sabía perfectamente donde estaba y lo que había pasado.
Al poco tiempo ya estaba en la habitación, con dos preciosas sondas, unas cuantas grapas y unos cuantos puntos en la boca. Las sondas, una salía por el abdomen y la otra por el pene.
Lo que más me molestó los primeros días fue la herida de la boca, estuve un par de días sin comer, todo me molestaba, fuera caliente o frio. También me dejaron dos días en cama, sin poderme levantar y meneándome lo menos posible, al final el culo lo tenia como una tabla.
La herida de la boca fue lo que mas me molesto durante el primer mes después de la operación y aun hoy día al pasar la lengua, noto como me falta la carne que me sacaron. El tema de las grapas y la raja en el perineo fue lo que menos problemas me dio, unas cuantas curas y a los 8 días me quitaron la mitad de las grapas y unos días después las que faltaban y nunca más se supo. No voy a decir que no tuve dolores, porque mentiría, pero fue de largo lo que menos quebraderos de cabeza me dio. Obviamente estuve tomando analgésicos y antibióticos unos cuantos días, pero de eso es lo que menos te acuerdas con el paso del tiempo.
A los 15 días después de la operación me sacaron la sonda del pene, manteniendo la suprapúbica (la del abdomen).Y al día siguiente fui al hospital a hacer una CUMS, que consiste, en introducirte en la vejiga, por la sonda suprapúbica, una cantidad de contraste y expulsarlo como si orinaras (vamos por el pene) mientras te hacen una serie de radiografías, para ver si hay alguna fuga del contraste en la zona del injerto, mas concretamente en las zonas donde el injerto empalma con el tejido original de la uretra. En esta primera prueba, lo normal es que se tenga alguna pequeña fuga, que es lo que me pasó a mi. Si no hay fuga, te sacan la sonda suprapúbica y te mandan para casa, pero si tienes alguna fuga, tienes que volver la semana siguiente y repetir la prueba (y no te sacan la sonda). Mientras tanto tienes que ir orinando por la sonda y no por el pene. A mi en esta ocasión me hicieron ir siempre con bolsa para la orina, tanto de día como de noche , me era más cómodo llevar la bolsa conectada a la sonda suprapúbica que a la del pene.
A la semana siguiente, en la CUMS se vio que la fuga había disminuido, pero que todavía existía una pequeñita fuga, por lo que me instaron que volviera a la semana siguiente. Una semana después, cuando volví para hacerme la prueba, notaba que algo no iba bien, tenia una sensación extraña. La prueba reveló lo que yo temía, que algo fallaba. Cuando me introdujeron el contraste, no podía orinarlo, era como su tuviera un tapón. La verdad que en ese momento me puse muy nervioso, pues no sabia que pasaría. Subí a consulta del urólogo,  ¿Qué pasó? pues que me tuvo que volver a sondar por la uretra y estuve una semana de nuevo con las dos sondas. Al final la cosa quedó en un susto, me sacaron la sonda, me volvieron a hacer la prueba y todo estaba correcto. Llevé un par de días más la sonda suprapúbica cerrada y al final me la sacaron en el consultorio, la verdad que no noté nada cuando me la sacaron, menos que con la de uretra.
Los primeros días sin sondas vas con un pelín de miedo, pensando ¿y si no puedo?, pero conforme pasan los días y ves que todo funciona correctamente se te pasan los miedos. No se pasan definitivamente, todavía a día de hoy cuando voy a orinar sigo pensando en la posibilidad, pero como una posibilidad cada vez más remota.
A los 3 meses de retirar todas las sondas volví al hospital, esta vez a hacer una flujometría, todo salió conforme se esperaba, en unos meses tengo que volver a hacerme otra, que saldrá igual de perfecta que la anterior, eso seguro.
Espero que mi historia pueda dar un poco de luz a los que están pasando por este tipo de situaciones y que vean que al final se puede solucionar.
Quiero agradecer a todo el personal sanitario, por la labor tan grande que hacen y por el trato humano y el cariño con los pacientes.
Diego
Gracias a ti Diego por contarnos tu historia y espero te recuperes del todo cuanto antes...
 



 

Hiperplasia Benigna de Próstata: cuestiones de interés general por el Dr. Fernando Salas

viernes, 22 de agosto de 2014

Los problemas urológicos son muy amplios y en el hombre hay una barrera muy fina entre temas urológicos y andrológicos, por esto, y para hablarnos de la Hiperplasia Prostática Benigna hoy contamos con un invitado de lujo en el blog... el Dr. Fernando Salas Cárdenas (Cirujano Andrólogo - Jefe de Andrología en Men Solutions de Centro Clínico Menorca)

Se me ha solicitado que escriba un post de interés general acerca de un tema médico.
He elegido  a la Hiperplasia Prostática Benigna por ser una patología en extremo frecuente. De hecho, ¿quién no conoce a un padre, suegro, vecino, pariente, compañero de trabajo, etc., que no haya padecido o esté padeciendo este problema de salud?
Comenzaremos diciendo que la Próstata es una glándula muy pequeña que se encuentra enclavada en lo profundo de la pelvis masculina, justo por debajo de la vejiga urinaria y por delante del recto, abrazando a la uretra. Mide solo 3 cm de diámetro en promedio e incluso menos en muchos hombres. Consta de dos lóbulos y un surco que los divide llamado itsmo.
La razón de existir de esta glándula masculina es aportar casi el 90 % del contenido del semen, el otro 10% lo aportan los testículos (espermatozoides) y las vesículas seminales. Además, cuando aparece en el varón la excitación sexual, la próstata libera unas cuantas gotas de líquido para lubricar la uretra y cambiar la acidez de la misma dejada por la orina; de tal manera que cuando los espermatozoides atraviesen este trayecto con la eyaculación, el medio sea el mejor para que los espermatozoides sean viables para la fecundación.
Resulta que cando el varón avanza en edad, travesando la barrera de los cincuenta años, esta glándula puede comenzar a incrementar su tamaño. Nadie sabe exactamente porqué. Algunos investigadores piensan que podría deberse a factores externos como la dieta y medio ambiente. Otros creen que podría estar en relación con la genética y herencia, otros más audaces creen que sería el resultado de prácticas y hábitos sexuales no muy sanos y morales. En fin, sea por la causa que fuere, el hecho es que la próstata comienza a crecer allí, enclavada en lo profundo de la pelvis masculina, ocupando más espacio del que le corresponde, apareciendo la llamada Hiperplasia Benigna de Próstata.
Benigna, porque nadie muere por esta patología. Pero de hecho causa una serie de problemas muy molestos y dolorosos en quien la padece:
·         Retención urinaria.
·         Disuria o molestias para orinar (como escozor o prurito).
·         Nicturia (el levantarse varias veces por la noche a orinar).
·         Disfunción eréctil. (no requiere mayor explicación).
·         Dolor crónico en la pelvis.
Y pueden adicionarse muchos otros padecimientos asociados.
Al final, lo que está sucediendo en esta glándula es que el tejido primigenio, es decir las células prostáticas que fabrican secreciones tan útiles, mutan, cambian, se transforman en células fibrosas. Células de tejido fibroso, vale decir en tejido cicatricial. Este último ya no posee esas maravillosas cualidades que sí tenían las células prostáticas. Son simplemente de relleno o sostén. Y proliferan quitando espacio a las verdaderas células y además a los tejidos adyacentes.
 A fin de cuentas, la próstata entonces va perdiendo poco a poco su función natural y se va quedando como quien dice inútil.
Inútil para realizar su papel fisiológico, pero comienza a provocar serios problemas urológicos en los pacientes.
¿Qué hacer si comienzo a sentir los síntomas descritos líneas arriba? Es decir: Nicturia, retención urinaria, urgencia para orinar o molestias en la micción?
Acudir de inmediato al médico de cabecera, este sabrá que hacer.
Lo primero será realizar un tacto rectal para determinar las características físicas de esta glándula: tamaño, dureza, bordes, dolor, infiltraciones, etc.
Seguidamente, solicitará analíticas generales y otras específicas. Dentro de las últimas está el ANTÍGENO PROSTÁTICO ESPECÍFICO. Este antígeno se mide en sangre para determinar si es que la próstata está creciendo y cuánto.
Un tema más que importante es hacer el diagnóstico diferencial entre HIPERPLASIA BENIGNA DE PRÓSTATA Y CÁNCER DE PRÓSTATA.
Una vez que hemos hecho el diagnóstico exacto de Hiperplasia Benigna de Próstata, procederemos a evaluar el tratamiento que ofreceremos a nuestro paciente, consistente en pastillas, o cirugía. Pero ese, ya es otro tema, y muy extenso además, que con mucho gusto expondremos en otros post.
Baste decir que en MenSolutions de Clínica Menorca contamos con lo último en tecnología láser, con el mejor equipo de cirujanos, urólogos, anestesiólogos y personal adiestrado en quirófanos para resolver esta y cualquier otra patología que afecte al varón.
Querido Fernando, un lujo contar contigo y te tomo la palabra de que nos cuentes más cosas en futuros posts...

2 casos de catéteres ureterales doble J olvidados 4 años y sin problemas

domingo, 20 de julio de 2014

Los catéteres ureterales "olvidados" durante más de 6 meses presentan un riesgo de calcificación, fragmentación y/o migración muy elevado (>85%) requiriendo generalmente para su extracción de manipulaciones endourológicas, percutáneas, litotricia extracorpórea e incluso cirugía abierta. Pero esto no es ciencia exacta y hay ejemplos claros dónde pese a portarlos mucho tiempo, no ha habido problemas...
 
CASO 1: 4 años con el catéteres doble J en su sitio y sin problemas
Resulta curiosa la radiografía pélvica de este paciente afecto de fibrosis retroperitoneal secundaria a cirugía de aneurisma aórtico y que es portador de stents vasculares en toda la aorta infrarrenal y ambas iliacas comunes además de coils obstructivos en las arterias hipogástricas. Sin embargo, lo más llamativo resulta la ausencia de calcificaciones u otras alteraciones en unas sondas doble J que han permanecido dentro del sistema urinario durante 51 meses. El examen físico de las mismas confirmó su completa normalidad.
 
 
Referencia del caso aquí.
 
CASO 2: 4 años con el catéter doble J en vejiga y sin problemas
Paciente de 69 años de edad, diagnosticado de fibrosis retroperitoneal idiopática (enfermedad de Ormond) en 1997, a raíz de molestias gastrointestinales y deterioro de la función renal secundaria al atrapamiento de ambos uréteres. En tratamiento con tamoxifeno y metilprednisolona y portador de catéteres ureterales bilaterales. Ante la buena respuesta al tratamiento y ante la reducción de la masa retroperitoneal, se retira uno de los catéteres. Quedando pendiente de control para valorar la retirada del catéter derecho restante.
El paciente deja de acudir a los controles, apareciendo a los cuatro años, asintomático y manteniendo la medicación con tamoxifeno y metilprednisolona a dosis bajas.
Se realiza urografía intravenosa evidenciándose una adecuada función renal bilateral y catéter ureteral doble J alojado en vejiga que se extrae sin dificultad. El catéter no presenta calcificaciones ni aparentes signos de deterioro. 
 
 
 
Referencia del caso aquí.

Testimonio del padecimiento de una chica con estenosis ureteral

lunes, 14 de julio de 2014

Hoy os traigo el testimonio de una chica que esta sufriendo problemas renales continuos a partir de unas estenosis ureterales. Espero Cristo que pronto estés totalmente recuperada y finalice este calvario

Hola !!

Me llamo Cristo, tengo 26 años y soy de Huelva. Di con tu blog por casualidad y la verdad es que me he sentido tranquila, comprendida, al comprobar que hay gente con los mismos problemas que yo. Mi caso ha sido, y es, muy duro y complicado, me he sentido sola y abandonada por muchas personas que no comprenden el problema de salud que sufro. Como no es un problema conocido como una gripe o un cáncer la mayoría de personas que me rodeaban se burlaban de mis problemas e incluso creían que me los inventaba.... En fin, me gustaría contarte por encima, muy resumida, mi historia. En el fondo necesito contarla y sobre todo ser entendida.
Todo comenzó en noviembre de 2006, tenía 18 años y sufrí mi primer cólico nefrítico. A partir de ese momento cada semana iba a urgencias, y debido a mi edad siempre me trataban mal porque pensaban que estaba borracha, drogada, o embarazada... Hasta que no me hacían la pruebas de sangre y orina no comprendían que mi queja era cierta. Me hicieron miles de pruebas hasta dar con el problema. Tenía dos estenosis ureterales en el riñón derecho, una en la pelvis de dicho riñón y otra en la vejiga, lo que me provocaba infecciones continuas y reflujo vesicoureteral. Tras dos años de visitas hospitalarias decidieron operarme la estenosis de la vejiga. Fue una pesadilla, llevaron a cabo un reimplante ureteral abierto y no usaron anestesia general, solo epidural. A mitad de la operación se me paso la anestesia y literalmente casi muero en el quirófano. A partir de este momento todo fue de mal a peor, la operación fue un desastre, me dieron el alta a los tres días con dos drenajes y la sonda, a la semana ingrese con una pielonefritis aguda, discutían con mi familia si quitarme el riñón o no, no sabían que hacer,... se quedaron en blanco. Al final me dieron el alta y en cada consulta de seguimiento me trataban super mal, aun no se porque. Mientras tanto mi salud empeoraba, no salía ni de casa, no podía con los estudios, los ingresos eran más frecuentes, etc. Incluso tenía problemas familiares por culpa de los médicos, a mi madre le decían que yo no tenía nada. Finalmente me trasladé al Virgen Macarena de Sevilla, mi nuevo urólogo lucho mucho para conseguir mi historial que el Juan Ramón Jiménez de Huelva no querían entregarle. Cuando todo el traslado estuvo completado en 3 meses me operaron de urgencia, el riñón tenía el doble de su tamaño ya que retenía orina en su interior. En octubre de 2010 me practicaron una pieloplastia laparoscópica para solucionar este problema. Esta vez todo salió bien, me colocaron un doble j y viví unos meses de felicidad, aunque duró poco, tras la retirada del doble j, todo volvió a ser igual. El riñón ya esta dañado, trabaja a un 20% menos de su capacidad y retiene orina que libera muy lentamente, por suerte la libera y eso es buena noticia, lo peor es la zona de la primera operación, está destrozada, el uréter era una tubería, subía toda la orina imaginable, era como un dedo de ancho. Dentro del riñón se unían la orina que subía más la que no salía del riñón por su mal funcionamiento. Hace un mes, el 3 de Junio he pasado por mi tercera intervención, quieren salvarme el riñón como sea por mi juventud, el lunes me retiran el doble j que llevo puesto. La verdad que no me siento ni bien, ni mal, estoy igual que antes, mientras que esté en casa tranquila todo esta bien, en cuanto me muevo, salgo o intento retomar los estudios, vuelven todos los síntomas. Está es la última opción que tengo para recuperarme, el lunes, saldré de dudas, si todo sale bien tal vez pueda recuperar mi vida, aunque con ciertas limitaciones, si no, lo único que me queda es quitar el riñón. Sea como sea, tengo que ser fuerte, mi única ilusión es poder llevar una vida "normal", poder salir y trabajar como cualquier persona, y sobre todo acabar mi carrera y poder dedicarme a ello. Son 8 años perdidos ya... y cada día pesan mas y mas. Para colmo, se me ha dañado un nervio en la pierna derecha por la anestesia, me han mandado un tratamiento muy fuerte que me tiene dormida casi todo el día. 
Perdona por todo lo que he escrito, espero no haberte aburrido. Me ha gustado mucho poder contarle mi historia a alguien que la comprende. 
Un saludo.